“20th Century Boys”, el manga de Naoki Urasawa junto a Takashi Nagasaki

 

Año 1997, Kenji Endô regenta un pequeño supermercado junto con su madre. Combinar trabajo y cuidar de su sobrina Kanna le roba todo el tiempo del mundo. Entre discusiones familiares y dudas sobre el paradero de su hermana van pasando los días, hasta que recibe una funesta noticia: Donkey, un amigo de la infancia, ha muerto. Los recuerdos se agolpan en la cabeza de Kenji. ¡Qué tiempos aquellos! La vida de críos en el barrio sin ninguna otra preocupación que terminar los deberes de verano a último momento antes de que empiecen las clases, las carreras por el campo, los juegos con los amigos, las reuniones “secretas” en la cabaña hecha de hierbajos, las visitas a la tienda de “los viejos” a comprar chucherías…

El mismo día que se dirige al velatorio de Donkey recibe una extraña carta que su amigo debió escribir justo antes de morir. En el funeral se reencuentra con toda la panda de 1971 y hablando sobre los hechos se dan cuenta de que están ocurriendo cosas muy raras, como muertes accidentales y desapariciones de personas. Pero lo más impactante es la aparición de un símbolo que los propios chicos crearon en su infancia cuando inventaron una historia sobre un salvador de la humanidad que evitaría la destrucción del mundo. Este símbolo ahora es la insignia de una secta religiosa, el Partido de la Amistad, dirigida por un hombre enmascarado que se hace llamar “Tomodachi” (Amigo).

 

 

“20th Century Boys” es un manga creado por Naoki Urasawa (Monster, Yawara!, Master Keaton) junto a Takashi Nagasaki como colaborador en el desarrollo del guion. La historia comenzó a publicarse en el año 1999 en la revista Big Comic Spirits de la editorial Shôgakukan, y se terminó en el año 2006 contando con un total de 22 volúmenes recopilatorios. En nuestro país la obra ha sido publicada por Planeta de Agostini bajo su sello Planeta Cómic y cuenta con la traducción de Marc Bernabé y Verónica Calafell. Recientemente se ha reeditado en formato de volúmenes dobles quedando la colección completa en 11 tomos más uno (todavía por publicar) titulado 21st Century Boys que sirve para cerrar las historias que quedaron abiertas en la narración principal.

Urasawa nos ofrece en más de 4000 páginas una complicada historia sobre unos amigos que intentan resolver y parar una compleja teoría de la conspiración perpetrada por un antiguo compañero del colegio. Con un guion que abarca más de 50 años en el tiempo, desde finales de los años 60 del siglo pasado hasta el año 2015, el lector queda atrapado en una obra maestra del arte secuencial calculada al milímetro por su autor. Lo que empieza siendo una tremenda mezcla de flash-backs, saltos temporales, situaciones inconexas y una interminable lista de personajes que tienen un importante papel en el desarrollo de la historia, poco a poco irá cuajando en un conjunto global que permitirá al lector comprender la totalidad de la acción. Además, Urasawa quiere que el lector también participe en la obra, y se ha dedicado a dejar pequeñas pistas escondidas en las páginas para que este pueda descubrir quién es realmente Amigo, ya que el desenlace de la obra permite varias teorías y diferentes lecturas.

 

 

La brutal cantidad de personajes que se pasean a lo largo de la obra hace que esta funcione como un preciso mecanismo de relojería. Cada uno tiene su importancia y sus actos del pasado repercutirán directamente en el futuro. A la cantidad de personajes hay que añadir que la narración se desplaza entre tres periodos diferentes: la época escolar de los protagonistas que discurre entre los años 1968 y 1972, la época en la que se empieza a oír a hablar de Amigo que va entre los años 1997 y 2003 más o menos y, para terminar el periodo que transcurre en el año 2015 y algún año anterior a este. Entre los personajes principales que aparecen siempre en cada uno de los periodos temporales y los secundarios que aparecen solo en uno de ellos he llegado a contar alrededor de 50 personajes importantes para el desarrollo de la intriga.

¿Pero por qué tanto ir y venir en el tiempo? Kenji y sus amigos inventaron, durante el verano de 1971, una historia de ciencia ficción llamada “El libro de las profecías” en la que un héroe salvaba a la humanidad de su destrucción en manos de una organización malvada. Para destruir la humanidad, esta organización se sirve de un arma biológica: un virus que mata al instante dejando el cuerpo humano sin una gota de sangre y que se lanza sobre las principales ciudades del mundo. La destrucción de la humanidad culmina durante la noche vieja del año 2000 con la aparición de un robot gigante en el centro de Tokio que se dedica a esparcir el virus. El horror de Kenji y sus amigos se produce al comprobar que, 33 años más tarde, las ocurrencias infantiles que habían escrito se están cumpliendo.

 

 

Una vez ocurren los hechos conocidos como “la noche vieja sangrienta”, la obra da un vuelco total y lo que hasta ahora era un thriller de ciencia ficción y misterio se convierte en un thriller político de conspiraciones a nivel mundial, manipulación de voluntades, redirección de sensibilidades, asesinatos de disidentes y lavados de cerebro utilizando un programa de realidad virtual en unas instalaciones llamadas Amigoland. Como en otras obras de Urasawa, el trasfondo político toma una gran importancia y la obra acaba convirtiéndose en una crítica social y un alegato contra los regímenes totalitarios y en un fuerte discurso a favor de las libertades individuales y el poder de la cultura popular.

El estilo de dibujo de Urasawa es claro, realista y de trazo fino, con multitud de vistas de una misma escena con una gran carga de dinamismo. El autor controla a la perfección el ritmo de la narración dibujando un universo infinito de desenlaces con la utilización de los saltos temporales que incluyen diferentes pasados posibles y sus consecuentes futuros. Y, entre tanto salto adelante y hacia atrás, Urasawa deja caer, muy lentamente, las piezas que finalmente resolverán todo el rompecabezas. Siempre apoyado en la cultura popular para que el lector pueda identificarse en todo momento con la acción, las diferentes escenas van cargadas de vívidos detalles que dan una profundidad realista a una obra donde el personaje principal es una teoría de la conspiración inventada por una panda de mocosos y que se está llevando a cabo, hasta sus últimas consecuencias, por uno de los personajes más enigmáticos y oscuros jamás creados. La verdad es que Amigo puede compararse a Moriarty, al Doctor No, a Long John Silver o a cualquier otro genio malvado de la literatura universal de todos los tiempos, ya sea por su carisma, por su capacidad de manipulación o, simplemente, por todo el misterio que lo rodea.

 

 

“20th Century Boys” es una obra maestra que lo tiene todo: intriga, complejidad, humor, tensión, giros inesperados, robots, científicos locos, malvados muy malos, héroes muy buenos, asesinatos, magnicidios, regímenes totalitarios, mafia, religión, política, corrupción, conspiración, inocencia infantil, flash-backs constantes, viajes a Marte, ansia de poder, rock’n’roll… y también, muy actual con los tiempos que corren, un virus capaz de borrar del mapa a toda la humanidad.

Con esta obra, Naoki Urasawa ganó el premio Kodansha de manga, el Premio a la Excelencia del Japan Media Arts, el Premio de Manga Shôgakukan, el Premio a la Mejor Serie del Festival de Angoulême, el Premio Seisun al mejor manga del año y dos veces el Premio Eisner al mejor material internacional editado en EE. UU. Además, la historia contada en “20th Century Boys” ha sido adaptada a la gran pantalla en una trilogía de películas de imagen real. Si con todo esto no os puedo convencer de que leáis esta maravilla, ya no sé que más os puedo decir.

 

 


Albert Solé