Clásico del mes, vol. 21: “Metal Slug”

 

El mito de Neo-Geo permanece en el tiempo como uno de los videojuegos en dos dimensiones más queridos. Una obra explosiva que demostró el potencial del sistema de SNK y que representa la diversión y el humor en su máxima expresión.

Metal Slug” llegaría a los sistemas Neo-Geo en 1996, año en el que empezaban a llegar al mercado algunos de los primeros hitos en 3D. En ese contexto de traslación hacia la nueva dimensión, el arcade que nos ocupa conseguiría brillar entre el público de recreativa, pero también entre los usuarios que disfrutaban de una consola Neo-Geo en el salón de su casa.

 

 

Desarrollado por Nazca Corporation (antes de acabar perteneciendo a SNK), “Metal Slug” aterrizó en el sistema arcade Neo-Geo MVS, así como en el doméstico AES, y recibiría más tarde una conversión para Neo-Geo CD.

Se trataba de un frenético “run and gun” en 2D, con una llamativa puesta en escena, de entre la que destacaban sus cómicas animaciones, sus escenarios plagados de detalles y secretos y una siempre espectacular recreación de la acción. Más allá de su estilo artístico, hay que destacar su jugabilidad, que alcanzaba unas elevadas cotas de excelencia en el modo cooperativo para dos jugadores.

 

 

El juego hacía gala de una amplia variedad de armas, además de la “babosa metálica” del título, un tanque que se arrastraba, saltaba y se retorcía entre el fragor de la batalla. A lo largo de sus seis fases, de intensidad y dificultad crecientes, “Metal Slug” demostraba de nuevo las capacidades técnicas y lúdicas del desarrollo en 2D, que no ha acabado tan extinto como podría parecer a finales de los años noventa.

A día de hoy podéis disfrutar de “Metal Slug” mediante descarga en cualquier sistema moderno, desde PlayStation 4 a Nintendo Switch, gracias a sus respectivos servicios digitales. También está presente en sendos recopilatorios, como “Metal Slug Anthology” o “SNK Arcade Classics vol. 1”, disponibles para PlayStation 2, PSP y Wii. Por último, Neo-Geo Mini también es una opción a tener en cuenta si queréis echarle “una moneda más” a este clásico.

 

 


David Pedrós