Clásico del mes, vol. 23: “Diablo II”

 

Además de ser uno de los grandes superventas de Blizzard, “Diablo II” se convirtió en una de las obras más representativas del catálogo de videojuegos para ordenador de final de siglo. El culmen de la saga y un clásico de los juegos de rol isométricos.

No cabe duda de que “Diablo II” es uno de los títulos más queridos y recordados por los usuarios de PC. Desarrollado por Blizzard North y publicado por Blizzard Entertainment en el verano de 2000, afianzó el éxito de su predecesor, tres años y medio anterior, y lo elevó a nuevas cotas de popularidad.

 

 

El oscuro mundo de fantasía en el que tenía lugar el juego se encontraba dividido en cuatro actos, que el usuario debía enfrentar eligiendo entre cinco personajes diferentes. Como buen exponente del rol de acción, la correcta gestión del equipo, los recursos y las habilidades y progresión del personaje eran requisitos clave para poder avanzar por entre las mazmorras, que se generaban aleatoriamente.

Otro de sus aspectos a destacar fue la posibilidad de jugar en línea, mediante LAN o vía Battle.net, junto con otros jugadores. Posteriormente, vería la luz la expansión “Diablo II: Lord of Destruction”, que incorporaría un quinto acto a la aventura y ampliaría el elenco de personajes controlables a siete.

 

No sería hasta 2012 cuando se pusiera a la venta la tercera entrega, “Diablo III”. No obstante, “Diablo II” sigue siendo considerado una obra maestra a la cual vale la pena jugar cuatro lustros después.

 

 


David Pedrós