[Crítica] “Gladiator”, una magnífica película liderada por Russell Crowe

 

Gladiator” (2000) es una de las cintas más completas de la historia del cine. La película dirigida por el inglés Ridley Scott consiguió hasta cinco Oscars: mejor película, mejor actor, mejor sonido, mejor diseño de vestuario y mejores efectos visuales. En el aspecto de candidaturas, fue nominada a doce estatuillas y levantó cinco de ellas. Unas estadísticas para enmarcar para uno de los films con mejor crítica de todos los tiempos, juntamente con Ben Hur (1959), Titanic (1997) y la trilogía del Señor de los Anillos: La Comunidad del Anillo (2001), Las Dos Torres (2002) y El Retorno del Rey (2003).

Ambientada en la época romana, nos narra parte de la vida de Máximo Décimo Meridio (interpretado Russell Crowe), empezando por la batalla en Germania, donde Máximo lucha al lado del emperador de Roma, Marco Aurelio (Richard Harris). Este envejece y pide a Máximo que ostente el poder temporal hasta que el senado de Roma asuma finalmente el gobierno del Imperio Romano. Pero Marco Aurelio es asesinado antes de hacer oficial el nombramiento de Máximo, en un complot organizado por su hijo Cómodo.

Cómodo intenta ganarse la lealtad de Máximo, pero el militar sospecha de la verdad de lo sucedido, además es traicionado por su amigo, Quinto, que a su pesar instruye a los pretorianos para que lo ejecuten a él y a su familia en Hispania. Máximo consigue deshacerse de sus verdugos y emprende el retorno a su hogar, pero no llega a tiempo de salvar a su mujer y a su hijo. Después de enterrarlos, Máximo queda inconsciente por el cansancio, el dolor de la pérdida, y por una profunda herida causada durante su fallida ejecución, momento en que cae en manos de esclavistas que lo trasladan a Zucchabar, en el norte de África.

 

 

Mientras tanto, en Roma, Cómodo es coronado emperador y ordena, que se inicien varios meses de juegos y luchas de gladiadores en el Coliseo Romano. En África, Máximo demuestra ser un feroz gladiador, diestro en el combate, culto y líder nato. Finalmente es llevado a luchar en el imponente Coliseo de Roma, donde los hombres de Próximo son contratados para combatir en una recreación de la batalla de Zama. Ocultando su rostro con un yelmo, Máximo lidera a sus compañeros de combate y consigue una inesperada victoria con la que se ganan a un público que suplica por sus vidas.

Desesperado por acabar con Máximo y demostrar su grandeza, Cómodo prepara un combate en el Coliseo contra el popular gladiador. Antes de empezar el combate, y sabiendo de su superioridad en el cuerpo a cuerpo, el emperador apuñala en la espalda a Máximo. A pesar de estar malherido, durante el combate Máximo logra desarmar al emperador, quien pide desesperado una espada a Quinto, jefe de su guardia. Este se niega a entregársela y ordena a sus hombres que hagan lo mismo. Cómodo saca en ese momento un estilete que tenía oculto bajo la armadura, pero Máximo, en un último esfuerzo, le sujeta el brazo, se lo clava al emperador en la garganta y acaba con su vida.

El moribundo Máximo, desangrado por la puñalada que le propinó Cómodo, tiene una visión de su familia en la otra vida. Quinto pronuncia su nombre, y en ese momento Máximo pide como último deseo que liberen a sus hombres y que el senador Graco sea restablecido, después recuerda las palabras de Marco Aurelio sobre la grandeza de Roma.

 

 

Excelente actuación de Russell Crowe, en el papel de Máximo Décimo Meridio

Russell Crowe siempre será recordado por su interpretación como Máximo Décimo Meridio, un personaje ficticio inspirado parcialmente en Marco Nonio Macrino, Narciso y Cincinato. Mel Gibson fue la primera opción para el papel, pero este lo rechazó diciendo que se sentía demasiado mayor para desempeñar un personaje así.

 


Joan Antoni Perelló