[Crítica] “The Lighthouse (El Faro)”

 

De reciente estreno en nuestros cines, “The Lighthouse” (El Faro) es un thriller psicológico atípico y claustrofóbico que acapara premios y elogios por donde pasa. A estas alturas ya no vamos a negar la importancia de la productora A24 dentro del cine actual.

Cualquier film asociado a esta letra y los dos números es, a priori, señal de calidad, riesgo y originalidad. Gracias a ella, el cine tal como se entendía hace unos años y que parecía esfumarse, ha recuperado parte de su esencia; un cine más clásico, historias más valientes y cautivadoras, directores competentes y guiones con más personalidad. Un tipo de cine independiente pero con más presupuesto y que engloba diferentes géneros, pero que tiene en el thriller, el terror psicológico y la profundidad de la mente y el carácter humano, como los referentes más significativos. Pequeñas joyas como “Under the Skin”, “Ex Machina”, “Slow West”, “Swiss Army Man”, “A Ghost Story”, “Under The Silver Lake”, “Hereditary” … han salido de las filas de esta productora.

 

 

Así pues, si “The Lighthouse” ya se nos presenta como uno de los mejores filmes del año, ¿quién no se tira de cabeza al mar, sabiendo que tienes un faro que ilumina el viaje?

El film está filmado en 35 mm y con una relación de aspecto prácticamente cuadrada (01:19: 1 para ser exactos), que en privarse de panorámica gana en claustrofobia y resalta la sensación de aislamiento. El blanco y negro exquisito le da un toque arcaico y tradicional (como las canciones) y la luz y fotografía cautivadoras, como el canto de una sirena, sumergen al espectador en una fábula extraña y sobrecogedora.

The Lighthouse” es un filme que bebe de Lovecraft, Bergman y Kubrick. La dirección es muy firme (con planes que parecen fotografías antiguas) pero sobre todo destaca por el tour de force de los dos personajes principales; Willem Dafoe y Robert Pattinson se enfrentan a un gran duelo interpretativo.

 

 

Es un viaje hacia la soledad y la locura, donde la ambientación es un personaje más. La casa, el faro y el mar aportan mucha fuerza y los continuos sonidos como de sirenas de barcos, ballenas y otros seres marinos, te hacen estar en constante expectación, mientras los personajes van descubriendo sus interiores más oscuros y perturbadores. Cargada de simbolismos y ambigüedades, es un fantástico film para experimentar y comenzar con muy buen pie el año cinematográfico.

Valoración ★★★★

 

 


Carles Vilar
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