Clásico del mes, vol. 17: “Final Fantasy VII”

 

Los juegos de rol japoneses constituyen uno de los géneros más prolíficos dentro del panorama videolúdico, pero la séptima “fantasía final” fue la encargada de popularizarlos entre el público occidental. Uno de los mitos en la historia de los videojuegos, que vuelve a estar de actualidad en pleno 2020.

Final Fantasy es, sin lugar a dudas, una de las franquicias más conocidas del mundo, además de una saga referente en lo que respecta a los RPG, en este caso, japoneses. Su séptima entrega llegó a la PlayStation original con la intención de aprovechar el salto a las 3D para reinventarse, tal y como harían también otras series clásicas, como Metal Gear.

 

 

La llegada de “Final Fantasy VII“, en el año 1997, significó un antes y un después para el éxito de la primera consola de Sony pero, al mismo tiempo, evidenció que los videojuegos se encontraban en pleno auge y que estaban convirtiéndose en un fenómeno de masas. La obra de Squaresoft permanece aún como una de las más vendidas del medio.

El juego en sí nos ponía en la piel del mercenario Cloud Strife, protagonista de una trama con elementos de ciencia-ficción. El aspecto jugable no rompía los moldes ni las convenciones ya presentes en el género, si bien su presentación en tres dimensiones, con escenarios prerrenderizados en 2D y el añadido de escenas cinemáticas, sí que marcaba un espectacular avance.

Años más tarde, la experiencia “Final Fantasy VII” se vería ampliada con “Dirge of Cerberus: Final Fantasy VII” (2006, PS2) y “Crisis Core: Final Fantasy VII” (2007, PSP) y con la película “Final Fantasy VII: Advent Children” (2005), mientras los fans pedían un remake del juego original, que se hace efectivo en este 2020.

 

 

Además de las plataformas en las que apareció originalmente (PlayStation y PC), podéis revisitar “Final Fantasy VII” mediante descarga digital en PlayStation 3, PSP, PS Vita, Steam, iOS, Android, PlayStation 4, Xbox One y Nintendo Switch. Se encuentra también entre los juegos preinstalados de PlayStation Classic.

 

 


David Pedrós