“Mind Game”, un filme de animación de culto del gran Masaaki Yuasa

 

Mind Game“, año 2004, fue el primer filme de Masaaki Yuasa y su debut no pudo ser más espectacular. A pesar de su experiencia anterior en series televisivas como “Crayon Shinchan” o “Doraemon”, Yuasa nos atrapó en la pantalla de la manera más ecléctica y alocada. Primero que todo hay que destacar la misma composición de la película que es un enorme mezcla de diferentes técnicas de animación: tradicional, lápiz, acuarela, stop-motion, collage, fotografía, infografía, etc. Todos estos elementos tan dispares trigo una heterogénea unidad, como si fuera un “patchwork”, consiguiendo un dinamismo y una psicodelia sin igual.

 

 

La paleta de colores utilizada refuerza la sensación de viaje mental provocado por LSD. Colores planos y bien llamativos, con predominio de los fluorescentes y estridencias cromáticas. Exageraciones gráficas de los personajes y constante movimiento de todo el escenario. Si a esto le adjuntamos una música a ritmo de samba, obtenemos uno de los escenarios más locos que nunca hayan visto en un film.

El crecimiento personal y la reflexión sobre el ser interior es el tema principal de esta historia. Yuasa se centra en el auto análisis que hacen cada uno de los personajes y en el cambio de actitud ante la vida que realizan con más o menos acierto pero con esfuerzo personal. Si cogemos la obra original de Robin Nishi con el mismo título y que es la base de esta película ya veremos que el autor se basa en sus propios miedos y complejos para desarrollar la historia.

El estilo de dibujo de “Mind Game” es simple, de líneas rectas y sencillas. Es muy posible que se haya optado por este estilo para dar el máximo de libertad a los animadores y conseguir el efecto surrealista que el director ha buscado en todo momento. El comienzo del film es una secuencia alocada de imágenes inconexas hechas con diferentes estilos de animación y que nada aportan al espectador excepto un juego visual y estético. A medida que se desarrolla el film, estas imágenes irán apareciendo dentro de su contexto y el espectador podrá asociarlas a la historia que nos pretenden contar. Al final del film se repetirán y podremos identificarlas. Esta secuencia es un tipo de juego que el director hace con el espectador y que incide en el hecho de que los personajes han hecho un crecimiento personal, al igual que el espectador que al final del film puede identificar cada uno de los fragmentos de escenas.

 

 

Otro elemento de “Mind Game” que destaca constantemente dentro del film es la sexualidad. Sin ánimo de destripar la película, el sexo es una constante tanto en las imágenes más desgarradas como en los diálogos. Bailes, disfraces, persecuciones, violación, reflexiones, pensamientos … todo tiene un carácter marcadamente sexual. Esta obsesión que acompaña a los personajes hace que el film no sea comprensible para todos los públicos.

Masaaki Yuasa entra dentro de la dirección de animación por la puerta grande. Marcando un estilo propio muy característico y dejando un listón muy alto. Una película de obligada visualización ya sea por su estilo, que rompe moldes, o para quien le guste el cine en general. Una obra maestra que ha recogido abundantes premios de las academias japonesas y a escala internacional. ¡Grandioso!

 

 


Albert Solé Jerez
www.japaniums.blogspot.com