El negocio piramidal de la formación y su publicidad online

 

¿Cansado de navegar por Internet y ver interminables anuncios de supuestos gurús con métodos mágicos que van a cambiar tu vida profesional y llenarte los bolsillos de dinero? Tranquilo no estás solo, el boom de la formación como salida profesional para multitud de empresas y autónomos incapaces de vivir de su profesión en estos difíciles tiempos no es un secreto a voces.

La total incapacidad de conseguir trabajo o de conseguir clientes, en muchos casos por falta de talento, nula experiencia profesional o insuficientes conocimientos; lleva a muchas personas y empresas de forma “obligada” a apostar por el negocio piramidal de la formación. ¿En qué consiste? Si no puedes trabajar o vivir de lo que te gusta, dedícate a dar lecciones de como conseguirlo a terceros.

Para captar a personas interesadas en mejorar sus aptitudes profesionales o sacar mayor rédito a sus proyectos profesionales, acostumbran a ofrecer formaciones supuestamente disruptivas con eslóganes engañosos  y hasta con referencias falsas en sus anuncios y publirreportajes.

 

 

En muchos casos esta vergonzosa picaresca roza lo grotesco, y sus responsables proyectan su imagen de gurús con primeros planos de su cara, gesticulando de forma alarmante y luciendo su supuesta felicidad. Su producto final: una pócima mágica que te será compartida a cambio de tu dinero.

La triste y vergonzosa realidad es que estos conocimientos que cambiaran tu vida a ellos no les han servido para poder obtener un puesto de trabajo digno o que su empresa pueda sobrevivir sin tener que acudir a este tipo de deleznables engaños.

 

 

Dos factores clave ayudan a la proliferación de este tipo de negocios abusivos: campañas de publicidad agresivas online y precios muy por debajo de titulaciones oficiales. Un cóctel que seduce a muchísima gente que aspira a convertirse en agentes válidos para el mercado profesional o sacar mayor rendimiento de sus hobbies. Y ciertamente su decisión de contratar a estos “gurús” no es una opción ilógica si tenemos en cuenta la actual dudosa fama de la formación reglada y su relación calidad-precio final, especialmente en materias de marketing y comunicación. Los tiempos han cambiado, y el hecho de que el acceso a la información ya no sea un parque de atracciones donde hay que pagar entrada, han puesto sobre la mesa nuevas reglas del juego para el negocio de la educación.

En un mundo digital como en el que vivimos, no debemos subestimar nuestra capacidad de autoaprendizaje usando los recursos que se nos ofrecen gratuitamente en la red. Hoy en día cualquier persona curiosa o con ganas de mejorar profesionalmente puede adquirir nuevos conocimientos sin coste, y sin ayuda de terceros.

Ya son muchas las grandes compañías como Apple, Google, Alphabet, IBM o Microsoft que deciden seleccionar a sus candidatos por sus conocimientos y no por su titulación. ¿Estamos ante el principio del fin de la educación clásica y el negocio que se ha formado a su alrededor?