Las series secuela de la trilogía “Robocop” que quizás no conocías

 

Mientras nos preparamos para “Robocop Returns“, con fecha de estreno totalmente desconocida, viajamos al pasado para descubrir las series multiformato de la irregular trilogía original.

La primera película, que nos narra la resurrección cyborg del policía Alex Murphy, recibió críticas positivas y fue considerada una de las mejores del año 1987, todo en parte gracias a la dirección del gran Paul Verhoeven que debutaba en Estados Unidos y la gran actuación de Peter Weller. Fue el inicio de una franquicia que empezó poniendo el listón muy alto, y a las primeras de cambio se acabó derrumbado por el afán recaudador de Orion Pictures con dos lamentables secuelas, aún contando con guión de Frank Miller en la segunda y tercera entrega.

 

 

Tal fue la catastrófica evolución del personaje que el cine de los 90 no le volvió a dar otra oportunidad, aunque su trama siguió evolucionando de diversas formas y sin seguir ningún canon en formato serie de televisión (el episodio piloto fue distribuido de forma pirata como “Robocop 4“), una mini-serie y dos series animadas, además de videojuegos, varias adaptaciones en cómic y por supuesto el reboot de 2014 a manos de Jose Padilla.

 

La primera serie de dibujos

Esta serie para niños se lanzó mucho antes que las películas de Kershner y Dekker y se saltaba bastantes detalles del canon de la cinta original, como la muerte de Clarence Boddicker. La serie de animación de 1988 contó con 12 capítulos que tuvieron hasta edición en LaserDisc y cuyos VHS se vendían en España con un cartón con la forma del policía.

 

 

 

La primera serie de acción real

Fue lanzada en 1994, después del fracaso de “RoboCop 3” y constó de 21 episodios más el piloto, que fue editado de forma ilegal en algunos países como “Robocop 4” y hasta “Robocop 5“. Aquí, el papel del policía de Detroit lo interpretaba Richard Eden una vez que Peter Weller no quiso saber nada del tema (en la tercera entrega ya había sido sustituido por Robert Burke).

 

 

 

La segunda serie de dibujos

A finales de los 90 se lanzó “RoboCop: Alpha Commando“. Esta nueva tanda de aventuras animadas, que llegó a tener la friolera de 40 capítulos, nos llevaba hasta el año 2030, momento en el que a Robocop le hacían poco menos que un Demolition Man, reconectándole para combatir el crimen. Quitando la nostalgia de los dibujos originales, quizá sea la mejor secuela televisiva de la creación de Neumeier y Miner.

 

 

 

La segunda serie de acción real

El proyecto “RoboCop: Prime Directives” surgió de Canadá, más concretamente de un realizador llamado Julian Grant que durante algunos años sonó con fuerza dentro de la escena televisiva. En cuatro capítulos de 90 minutos se continuaba la historia del primer film, dejando de lado a las dos secuelas posteriores,  se recuperaba el tono violento que tan famosa había hecho esta historia de “un moderno Jesucristo”, tal y como la definió Verhoeven en los 80.

 

 

 

[Bonus track] La gran frikada, un Robocop cazavampiros (evidentemente pirata)

“Robo Vampire” es una película de acción de bajo presupuesto que usó en su grafismo promocional la imagen de Robocop, aunque en la película el personaje no se le pareciera practicamente en nada. En realidad, este film son los restos de dos diferentes películas de bajo presupuesto recauchutadas de mala manera en una sola. Un sacerdote taoísta y su ejército de jiangshi son contratados por un señor de la droga para proteger su operación de contrabando de un grupo de comandos. Pronto el sacerdote despierta a una poderosa bestia vampírica para ayudarle en su nueva aventura empresarial. Sin embargo, un fantasma aparece y reprende al sacerdote por sus acciones.

Aparentemente, ella y la Bestia Vampiro se habían amado cuando aún vivían, pero se les prohibió casarse. Para resolver esto se suicidaron para poder estar juntos en la muerte. Como compromiso, el sacerdote se casa con los dos con la condición de que le sigan sirviendo. Incapaces de hacer frente a esta nueva amenaza, los comandos reconstruyen a uno de sus camaradas caídos en un ciborg conocido como Robo Guerrero. Mientras tanto, una agente de drogas femenina es secuestrada y debe ser rescatada de las profundidades de la selva por un equipo de comandos. Esta película es conocida entre los amantes del cine de serie B por su pobre edición, terribles efectos especiales, doblaje roto y total falta de coherencia.