“Xenoblade Chronicles:Definitive Edition”, un JRPG para Nintendo Switch

 

Han pasado miles de años desde que los dos titanes, Bionis y Mekonis, terminaron su colosal lucha con un resultado de tablas. Las heridas que se infligieron los sumieron en un milenario letargo mientras los dos cuerpos, unidos por el hierro de sus armas, flotan en el espacio. Con el paso del tiempo, la vida volvió a florecer gracias a la energía acumulada en el interior de los gigantes. Flora y fauna se desarrollaron creando diversas formas de vida que evolucionaron en equilibrio respetando las leyes naturales de los diferentes biotopos. No tardó en aparecer la vida inteligente sobre los cuerpos de los dos colosos. En Bionis aparecieron los Humas, Los Nopon y los Éntidas. Todos ellos con sus diferencias físicas, políticas, ideológicas y religiosas que han provocado asperezas en la convivencia entre razas, pero con la organicidad como vínculo común. En Mekonis, la evolución tomó otro derrotero mucho más técnico, y es que la vida inteligente se creó de forma mecánica. Los Mekon son máquinas con alma e inteligencia y su cuerpo, reparable, no perece como el de los entes biológicos. Esta superioridad física les hace creer herederos directos del mundo que habitan y lanzar constantes ataques hacia todas las ciudades y colonias asentadas sobre el cuerpo de Bionis, tratando de recuperar el territorio robado por los seres de carne, huesos y sangre.

Colonia 9 es el hogar de Shulk, un joven científico que intenta descifrar los secretos de la tecnología Mekon rescogiendo la chatarra que ha ido cayendo en el campo de batalla a lo largo de las diferentes refriegas. A pesar de estos estudios, el objeto que lo tiene más ocupado es la Monado, una misteriosa espada que desprende una fuerte energía y para la que se necesita una habilidad especial para poder empuñarla. Rescatada de unas ancestrales ruinas, Monado fue determinante a la hora de inclinar la balanza a favor de los Humas en la última batalla contra los Mekon. Después de esta campaña bélica, Bionis conoció un largo periodo de paz hasta ahora, momento en que Colonia 9 vuelve a ser atacada por los Mekon que arrasan la población con nuevos prototipos de armas.

A finales de mayo de 2020 Monolith Soft lanza este remake bajo el título de “Xenoblade Chronicles Definitive Edition” para la Switch diez años después de que “Xenoblade Chronicles” se convirtieran en el éxito de ventas para la consola Wii de Nintendo y en uno de los JRPG más grandes, extensos e innovadores del momento. El equipo de Tetsuya Takahashi no sólo se ha conformado en actualizar los gráficos del juego añadiendo más resolución en pantalla y mejorando las texturas, sino que también han mejorado el sistema de juego añadiendo funciones de ayuda al jugador o mejoras estéticas que ya aparecieron en entregas posteriores como “Xenoblade X” o “Xenoblade Chronicles 2”.

 

 

Las mejoras de la “Definitive Edition”

Entre las mejoras más destacables en lo que a la jugabilidad se refiere, vemos que tendremos una mayor facilidad en localizar nuestros objetivos en el mapa. La extensión de los mapeados en “Xenoblade Chronicles” es enorme, igual que el número de misiones secundarias (más de 400). Gracias a un rediseño en el sistema de menús, ahora podemos acceder fácilmente a estas pequeñas misiones y localizarlas fácilmente gracias a que el mapa nos indica la ruta a seguir, detalle de mucho agradecer pues la gran mayoría de veces el enunciado de la misión no es más que “consígueme esto”, “mata a tal enemigo” o “habla con fulanito”, y ahí búscate la vida. A parte de poder localizar el objetivo de la misión en el mapa, también se ha añadido la posibilidad de saber si este objetivo está a nuestro alcance o no. Esto se debe a que hay misiones que sólo podemos realizar en determinada hora del día, enemigos que sólo aparecen ante unas condiciones meteorológicas muy específicas u objetos que sólo se consiguen si eliminamos un determinado enemigo. También hay que añadir que algunas de estas misiones son temporales y que quedaran fuera de nuestro alcance una vez ocurridos ciertos acontecimientos si seguimos avanzando por la trama principal. La nueva versión incorpora además un “modo experto” en el que el jugador podrá manejar a su antojo la subida y bajada de nivel de sus personajes y un “modo relajado” que se puede activar incluso en mitad de la partida para poder superar momentos del juego que pueden llegar a desbordarnos por su dificultad. También existe la posibilidad de “carrera automática” en la que los personajes correrán automáticamente por el mapeado siguiendo la línea de puntos que nos indican el camino a seguir de la misión que tenemos activada en ese momento. Para acabar con las novedades de jugabilidad decir que se han añadido una serie de retos que no son otra cosa que luchas contrarreloj en las que deberemos superar una situación lo más rápidamente posible para conseguir ciertos objetos y bonificaciones.

 

 

En lo que se refiere a las mejoras estéticas, a parte de la alta resolución en los gráficos y la mejora de texturas que ya habíamos comentado, cabe decir que el juego se desarrolla a 30fps tanto en el modo dock como en el modo portátil, pero para aguantar el ritmo en este último modo, los de Monolith han decidido quitar resolución a sus gráficos, resultando en una evidente falta de definición e imágenes indignas de la potencia de la híbrida de Nintendo. Se ha añadido un menú con el que podemos cambiar el aspecto de nuestros personajes y una sala de cine en la que podemos ir revisitando todas las secuencias cinemáticas que conforman la trama principal y conversaciones secundarias a medida que las vayamos desbloqueando con nuestro avance en la historia. Otra de las mejoras más palpables, audible en este caso, es la remasterización de la banda sonora. Ya de por si grandiosa y variada, una verdadera obra maestra sonora que nos acompañará en todos los momentos del juego y que ya fue celebrada cuando apareció el primer “Xenoblade Chronicles” para Wii, ha sido actualizada en la calidad de su instrumentación y se le han añadido pistas vocales con coros donde no las había, haciéndola todavía más grande, apoteósica y majestuosa si cabe.

 

 

Los personajes

La enormidad de “Xenoblade Chronicles Definitive Edition” es indiscutible. Personalmente invertí 120 horas en terminar el juego, aunque creo que la trama principal se puede conseguir invirtiendo la mitad del tiempo. Con un grandioso guión lleno de momentos épicos, giros inesperados, muertes, traiciones, encuentros, trampas y montones de personajes con los que interactuar, poedo afirmar que se le ha dado todavía más importancia a la jugabilidad, quedando la historia narrada a merced del juego, y no al revés como ocurre en casi todos los JRPG. Pero antes de entrar en el sistema de juego, echemos un rápido vistazo a los personajes.

Shulk: el protagonista principal. El héroe sin discusión destinado a manejar la poderosa Monado, una espada con poderes y voluntad propia. Por suerte Shulk ya empieza el juego con una personalidad formada y muy marcada, por lo que el jugador sólo deberá dedicarse a aumentar sus habilidades y poderes sin distraerse en otros elementos psicológicos del personaje.

 

 

Reyn: amigo de la infancia de Shulk y soldado de la milicia de Colonia 9. Su aspecto de bruto y su mentalidad simplista no quita que sea noble y siempre dispuesto a echar una mano. Se erige como protector de Shulk y su irascibilidad y fuerza de ataque le convierten en el objetivo de muchos enemigos. Por suerte es un tipo duro de pelar.

Fiora: hermana pequeña de Dunban y amiga de la infancia de Shulk. Enérgica, centrada y precavida. De todo el grupo es quien más toca con los pies en el suelo aunque no dudará en acompañarlos en sus aventuras.

Dunban: Hermano mayor de Fiora y hasta ahora el único guerrero que ha conseguido empuñar a Monado. Gracias a esto, se ha erigido como héroe en Colonia 6 al ser el principal revulsivo en el rechazo de un ataque Mekon contra los Humas, pero ha tenido que pagar un alto precio por empuñar la espada: una parálisis de su brazo derecho.

Sharla: una sanadora de Colonia 6 que participa en la defensa del asentamiento. Con su rifle ataca a distancia poniéndose a salvo de los ataques del enemigo a la vez que también lo utiliza para lanzar sus artes curativas.

Melia: Éntida de origen misterioso especializada en ataques etéreos. Su actitud altiva y su desconfianza hacia los Humas esconden mucho más de lo que ella mismo cree saber sobre sus orígenes.

Riki: El elemento cómico de esta aventura. Ocurrente, divertido y con una visión de las cosas increíblemente original que rompe la tensión de la trama. Pero no nos dejemos engañar, su energía, su vitalidad y el enorme mazo que maneja lo convierten en un rival temible para sus enemigos. Decir también que tiene una asombrosa habilidad para el escamoteo.

 

 

Estos son los 7 personajes que podremos manejar, ya sea controlándolos de forma directa o poniéndolos dentro del grupo de lucha. Eso quiere decir que a lo largo de nuestra aventura manejaremos a un personaje pero que, a su vez, irá acompañado de otros dos que harán de soporte. Por supuesto, se podrán ir intercambiando entre ellos para adaptar sus capacidades a cada una de las situaciones que se nos planteen. Y aquí está una de las principales características de “Xenoblade Chronicles Definitive Edition”, que cada personaje tiene sus propias cualidades como fuerza, resistencia, rabia, habilidad, arma, fijación, artes, etcétera. Así podemos optar por personajes que nos distraigan al enemigo, otros que nos recuperen los puntos de vida, otros que tengan ataques potentes, otros que sean más efectivos con ciertos enemigos, otros que resistan mejor a ciertos ataques… la cantidad de combinaciones en este aspecto resulta asombrosa.

 

El sistema de lucha

Los ataques son diferentes para cada personaje ya que se adaptan a sus características. Estos ataques, llamados artes, se activan mediante un menú que también puede personalizarse. En este menú se reflejan 8 artes que el personaje puede utilizar en esa refriega en particular, pero a medida que el personaje crece y va aprendiendo nuevas artes, éstas se pueden ir añadiendo en el menú o cambiarlas por otras que consideremos menos adecuadas para las situaciones que se irán produciendo. Las 8 artes que colocaremos en el menú pueden ser de ataque directo con el arma del personaje, de defensa, de desequilibrio, artes curativas, o ataques etéreos que afectarán directamente al enemigo desviando la capacidad de sus ataques, quitándole resistencia, velocidad o, incluso, derribándolo y/o aturdiéndolo. Cada una de estas artes tiene un punto de eficiencia máxima que se nos indicará con un símbolo. Es decir, un mismo ataque es más efectivo si lo dirigimos a un flanco del enemigo en lugar de lanzarlo frontalmente, o al revés.

A parte de estas 8 artes intercambiables, existe un noveno botón que desencadena el ataque principal y exclusivo de ese personaje y que mucho tiene que ver con sus características propias. Todos estos ataques, una vez lanzados, necesitan un tiempo de recarga y no volverán a activarse hasta pasado un tiempo. Eso no significa que no podamos seguir atacando, si nos vamos moviendo cerca del enemigo nuestro personaje ejecutará ataques automáticos menos potentes pero que a la vez que quitan energía al enemigo, van rellenando tres barras de energía que se encuentran en la parte superior izquierda de la pantalla. Estas barras de energía, pueden utilizarse para animar a un compañero desmoralizado (lo podremos ver en la expresión de su cara) ayudar a un personaje que haya caigo bajo el influjo de alguna arte enemiga o incluso resucitar a alguien caído durante el combate. Lo mejor de todo viene cuando conseguimos rellenar las tres barras de energía al completo, en ese preciso instante podremos lanzar el llamado ataque en cadena en el que podremos elegir cada una de las artes ofensivas que lanzarán los tres miembros del equipo de ataque, pudiendo así realizar cadenas de derribo, aturdimiento y ataque final. Además, dependiendo de la afinidad que tengan los personajes entre sí, esta cadena de ataques puede extenderse más allá de una ronda de ataque, pudiendo incrementarse en una segunda, e incluso una tercera ronda. Las artes personales de cada personaje pueden ser aumentadas tanto en poder como en disminución de tiempo de recuperación subiéndolas de categoría a cambio de puntos de experiencia y comprando tratados sobre la materia en tiendas especializadas.

Acrecentar la afinidad entre personajes resulta vital para el desarrollo, pues cuanto más alta esta sea, más efectivas serán las batallas, antes acudirán a tu rescate y mejor resultado conseguirás en la creación de gemas. Esta afinidad aumenta ayudándolos durante la lucha, realizando ataques en cadena, solucionando misiones secundarias, que un personaje regale objetos a otro o participando directamente en el desarrollo de conversaciones íntimas entre dos personajes. A medida que la afinidad entre dos personajes crece podrán compartir aprendizajes y mejoras entre ellos. De esta manera, si un personaje desbloquea una característica de mejora de ataque, por ejemplo, puede compartirla con todos aquellos otros personajes con los que mantenga un cierto nivel de afinidad.

Pero no sólo la afinidad mejora nuestro rendimiento en las luchas. También hay que estar atento al equipo. A medida que interactuemos con ciertos habitantes que nos iremos encontrando, resolviendo ciertas misiones o comprando a los diferentes mercaderes conseguiremos nuevo equipamiento más resistente en defensa y más potente en ataque. El propio desarrollo de la aventura nos obligará a mantenernos actualizados en este sentido.

Además del propio elemento equipado, pues está claro que una capucha no protege igual la cabeza que un casco, existen las gemas. Estos elementos mágicos se pueden engarzar en el equipo y en las armas. Dependiendo de su origen, cada una de ellas potencia una virtud ofensiva, defensiva, etérea, de agilidad, de resistencia contra ciertas artes o de velocidad. Estas gemas se pueden crear en una fundición a partir de los cristales que iremos extrayendo de yacimientos o de enemigos que los sueltan cuando son eliminados. Aquí vuelve a entrar en juego la afinidad conseguida entre personajes, pues es necesaria la participación y las habilidades de dos de ellos para fundir los cristales y convertirlos en gemas. A más afinidad, mejores resultados.

 

 

La Espada Monado

Durante la mayor parte de la aventura nos decantaremos por poner al mando del equipo a Shulk. Eso se debe a que es el personaje más equilibrado en lo que respecta a variedad de ataques y defensas, agilidad, velocidad y resistencia, pero sobretodo lo elegiremos por ser el portador de Monado. Este sencillo hecho hace que la habilidad especial de Shulk, la que se activa con el noveno botón del que ya he hablado más arriba, sea el uso de Monado. Al usarlo se nos desplegará un nuevo menú en el que veremos las artes de la espada, que pueden llegar a ser tan variadas como ataques directos usando el poder especial de la espada, crear barreras protectoras alrededor de los personajes o destruir las habilidades especiales del enemigo.

Las habilidades de Monado no terminan ahí, pues aparte de utilizarla a nuestra voluntad cuando el menú de batalla nos lo permita, el poder de la espada nos mostrará un futuro inmediato en medio de la refriega. Eso significa que la batalla quedará suspendida y una imagen en blanco y negro nos mostrará un ataque especial del enemigo al que nos estamos enfrentando junto con sus nefastas consecuencias hacia el personaje al cual va dirigido. Una vez terminada la visión, se reanudará la lucha y aparecerá una cuenta atrás en la que deberemos tomar una decisión para evitar ese ataque. Esto se consigue atacando nosotros directamente al personaje, utilizar algún arte de aturdimiento o derribo o, incluso, acercándonos a uno de nuestros compañeros para pedir ayuda o avisarles que van a ser víctimas de un ataque.

 

 

Volvemos a la batalla

Todo este sistema así explicado parece sumamente complicado, pero no es así. La verdad es que el sistema de batallas creado por Monolith Soft con toda su complejidad de menús, recuperaciones, ataques encadenados, visiones del futuro, apoyos, afinidades, refuerzos y ayudas entre personajes, entre otras muchas delicadezas, resulta de lo más intuitivo y conlleva una fluidez en las refriegas de lo más asombrosa. De hecho, con el nivel de experiencia adecuado de los personajes, las luchas pueden resolverse en segundos, nunca llegando al minuto de duración. Mención aparte de los monstruos especiales, por supuesto, que exigirán un poco más de ingenio y habilidad al jugador.

Por otra parte, las visiones que nos proporciona Monado sobre el fatídico futuro inmediato de alguno de los participantes en la batalla propician que el jugador tenga que romper momentáneamente su estrategia para solventar una situación contrarreloj, para luego, si puede, recuperar su estrategia de ataque principal. Esto ofrece una diversidad asombrosa a las batallas incluso cuando nos enfrentamos varias veces al mismo enemigo, y lo mejor de todo, al contrario de lo que pueda parecer, las visiones no rompen para nada el ritmo de la acción aportando un pequeño plus de dificultad y variedad que se agradece enormemente.

 

 

Explorando que es gerundio

Cierto es que en “Xenoblade Chronicles” el sistema creado para las luchas destaca muy por encima del resto, la inmensidad del mapeado es otro de los aspectos a destacar. La aventura empezará desde lo más bajo del cuerpo del titán Bionis, su pierna. Y tendremos que ir remontando su cuerpo pasando por la rodilla, la espalda, al brazo, la cabeza, etcétera. Cada zona del cuerpo representa un biotopo diferente. Eso hará que las diferentes localizaciones representen extensas llanuras, zonas rocosas más accidentadas, frondosas selvas, heladas cumbres, yermos desiertos, cuevas lúgubres… En todos estos decorados destaca la grandeza. La extensión es impresionante, y la cantidad de zonas secretas que esconden los mapas es innumerable. Si nos dedicamos a seguir la trama principal, me atrevería a decir que sólo visitaremos un tercio del total del mapa. El resto lo podemos explorar por nosotros mismos descubriendo nuevos enemigos y diferentes retos o, lo que es más recomendable, realizando las diferentes misiones secundarias que nos obligarán a recorrer hasta el último centímetro del mapeado. Y digo que es recomendable porqué la realización de estas misiones hará que nuestros personajes suban de nivel y, por lo tanto, en habilidad y experiencia para mantener el nivel (y el tipo) ante la dificultad creciente de ir avanzando en la trama principal.

El avance en nuestra aventura nos llevará a zonas pobladas en la que la exploración deberá completarse con la interacción con los habitantes de la zona. Hablar con los personajes, comprar en sus tiendas, resolver sus problemas… hará crecer nuestro prestigio en la zona. Conseguir cierto nivel de prestigio es importante ya que algunos objetos necesarios para resolver ciertas misiones no aparecen hasta que se alcanza cierto nivel de prestigio. Y como ya he comentado, cumplir misiones nos dará puntos de experiencia y afinidad entre personajes, y esto desemboca en una mejora en el desarrollo de las batallas… Si es que estos de Monolith Soft lo han dejado todo bien ligado!

 

 

La última aventura

Me he dejado para el final el extra más esperado y mejor valorado de este “Xenoblade Chronicles Definitive Edition” para el final. Ya de por sí, “Xenoblade Chronicles” es un juego enorme que, 10 años después, sigue desbordando creatividad, ambición y extensión. Con todo, esta actualización a la híbrida de Nintendo viene con una aventura extra llamada “Future Connected” y está disponible en el menú principal desde el principio, aunque yo recomiendo jugarla una vez terminado el juego principal, más que nada por la cantidad de spoilers que esta nueva trama contiene y que nos destriparían la aventura original.

“Future Connected” se localiza temporalmente un año más tarde de la aventura principal en una zona a la que tampoco hemos tenido acceso durante la trama, el hombro de Bionis. En esta aventura Shulk acompaña a Melia a la capital de los éntidas, Alcamoth. Antes de llegar a destino, la nave que los transporta es derribada, quedando los personajes en medio de un pantano. A partir de aquí habrá que reparar la nave, descubrir quien los ha atacado y el porqué del ataque. La nave en la que viajamos tiene dos polizones, Kino y Nené, dos nopones que sustituirán, por sus características, a Reyn y a Sharla.

Por suerte no empezamos la aventura desde cero, y aunque dispongamos de un considerable nivel de experiencia, los personajes tampoco tendrán el mismo nivel que tenían al terminar la historia principal (quizás efectos directos de haberse tomado un año sabático). Así que deberemos explorar, luchar y cumplir misiones para hace crecer los personajes y la afinidad entre ellos.

El desarrollo del juego es parecido pero no igual, hay unas sutiles diferencias. Por ejemplo, las gemas ya no deben fundirse a partir de cristales, sino que las conseguimos directamente excavando los yacimientos de éter. Se han introducido una serie de personajes, los nopones exploradores, que deberemos encontrar a lo largo del mapa. A medida que los vayamos localizando se unirán a nuestro equipo y participarán activamente en las diferentes batallas. Cada uno de estos nopones está especializado en un tipo de ataque: ofensivo, curativo o etérico. En el momento que tengamos uno de cada tipo podremos realizar ataques en cadena, no antes. También se ha introducido un nuevo tipo de enemigo mucho más poderoso que los vistos hasta ahora, los nebularios, resultando unos huesos bastante duros de roer.

Para terminar el comentario sobre este “Future Connected” observar que el mapa y el decorado del hombro de Bionis es mucho más rico en orografía y en elementos decorativos que cualquiera de los diferentes escenarios del juego principal. La principal razón reside en que esta aventura ha sido programada exclusivamente para la Switch procurando explotar todo su potencial gráfico. Lamentablemente la consola se resiente en algunos puntos y la velocidad decae en ciertos momentos pero sin resultados demasiado graves, aunque los más exigentes sí que lo notarán.

 

 

Conclusión

Hace 10 años atrás, “Xenoblade Chronicles” fue una de los más grandes JRPG y entró en la historia de los videojuegos por méritos propios: guión, jugabilidad, durabilidad, extensión, banda sonora… A día de hoy, la “Definitive Edition” que nos trae Monolith Soft en la que ha mejorado todos sus aspectos gráficos refinando las aristas de los polígonos y rediseñando las texturas, es un tremendo espectáculo visual. Se ha remasterizando la banda sonora y se le ha añadido nuevos canales y mejoras en la instrumentalización. Se han mejorado los menús y se han añadido nuevas opciones en la localización de misiones y objetos en el mapa. Tenemos la oportunidad de tunear la apariencia de los protagonistas y, por supuesto, jugar una nueva aventura que aporta 20 horas más de juego a un título que, ya de por sí, es inmenso. Todo esto aporta gloriosos extras a la experiencia del jugador sobre un producto que ha sido diseñado pensando principalmente en la jugabilidad, pues en todo momento esta pasa por encima de la narrativa y la historia planteada. Alrededor de 140 horas de juego en la que las sorpresas van en aumento de forma progresiva, y cuando crees que la cosa está a punto de terminar, una nueva vuelta de tuerca en el guión nos aportan nuevas sensaciones y más horas de diversión. A pesar de que se podrían haber mejorado algunas cosillas más como, por ejemplo,  los problemas con la cámara en los lugares estrechos, ”Xenoblade Chronicles Definitive Edition” es el homenaje perfecto que esta obra maestra de los videojuegos merecía.

 

 


Albert Solé Jerez