[Crítica] “The New Pope”, la potencia sin control de Paolo Sorrentino

 

[Sin spoilers] “The New Pope” es una serie de televisión de 9 episodios creada y dirigida por el gran Paolo Sorrentino, y que sirve de continuación de la historia presentada previamente en The Young Pope (2016). El fanatismo religioso y los milagros, el límite entre lo sagrado y lo profano, los misterios de la fe y los problemas y escándalos del mundo real que persiguen a la Iglesia, siguen siendo el trasfondo de una serie que es mucho más que una serie, es el más fiel retrato de un excelente cuadro barroco contemporáneo más allá de la vida en el Vaticano.

Pero ni la excelencia en el apartado técnico, ni la capacidad única de crear atmósferas introspectivas, culto-emotivas que nos tocan la fibra emocional como pocas producciones saben hacer, han sido suficiente para hacernos pasar por alto todos los pecados que el director Paolo Sorrentino ha cometido de la forma más pueril, y que en nuestra opinión no han dejado que esta segunda temporada esté al nivel de la primera. Vamos por partes, no es fácil.

 


“The New Pope”, a pesar de sus defectos es un privilegio para seriefilos exigentes amantes de la filosofía

Como buen lector / a que sigues esta lectura, que te quede bien claro que “The New Pope” es una serie totalmente recomendable y que está muy por encima de prácticamente todas las propuestas seriefilas que nos ofrecen las actuales plataformas de streaming. Es muy complicado encontrar series con carácter propio, y “The New Pope es de las que ofrece algo más.

 

 

John Malkovich, el pilar que sustenta esta segunda temporada, con permiso del incombustible Silvio Orlando

La meticulosa y excelente interpretación del Papa John Paul III a cargo de un inmenso John Malkovich, ha sido básicamente uno de los grandes pilares que han sustentado la magnitud de “The New Pope“. Su papel ha acabado eclipsando por completo el retorno de Lenny Belardo (Jude Law), aunque en esta segunda etapa juega un papel totalmente secundario. Malkovich ha sabido sumergirse en un personaje complejo, capaz de dejarse llevar por la oscuridad, angustia y vanidad más extrema, pero también de despegar en la más absoluta grandeza celestial. Una dualidad solamente estabilizada por el tortuoso camino de auto aceptación personal que afronta.

Silvio Orlando, por otra parte, con la naturalidad y carisma que exige un papel trascendental como el del Cardenal Angelo Voiello, adicto del Napoli (como Sorrentino) está realmente excelente en esta segunda temporada.

 

La música, el ingrediente mágico

El apartado musical ha vuelto a ser uno de los aspectos técnicos más destacados de la producción, ofreciendo todo abanico de estilos musicales adecuados y mayoritariamente bien inyectados, para transmitir el máximo de sensaciones cada fotograma, buscando la intencionalidad en todo momento. Nada escapa al control de Paolo Sorrentino, un auténtico cuentacuentos del siglo XXI, con una cultura musical excelente.

 

 

Paolo Sorrentino, la potencia sin control es pecaminosa

Sorrentino, desde nuestro juicio, ha cometido varios pecados, el primer confundir el éxito de “The Young Pope” en total libertinaje para corromper el sentido de la historia hasta niveles molestos, centrándose en innecesarias subtramas sexuales que aportan nada o poco. Señor Sorrentino esto no es una producción erótica de los años 80 para viejos verdes, ¡y el porno ya es gratuito!

El segundo sería la inconsistencia de los personajes y de la historia a partir del séptimo capítulo, donde de repente hay volantazo, y de los grandes, que difícilmente permite mantener el raccord emocional del espectador sobre los personajes. Y en tercer lugar, el final nos ha parecido realmente malo, precipitado y no esperanzador en cuanto a la continuidad de la franquicia. ¿Prisas por acabarla?

Paolo Sorrentino, como todo genio, es capaz de lo mejor y de lo peor, y en esta segunda temporada ha convertido una franquicia que podría haber sido la mejor obra de su carrera, en una comedia misógina de ámbito local italiano que se aguanta gracias al trabajo de sus actores y trama de la primera temporada.